Con el equivalente a 542 hp, cortesía de dos motores eléctricos, Range Rover asegura que se conservan las características off-road del modelo, ahora sin una sola gota de gasolina.

 

  • La entrega combinada de torque es de 627 lb-pie, mientras que su batería de 118.5 kWh promete una autonomía WLTP de 600 km.
  • Con representación oficial en Panamá, la disponibilidad del Range Rover Electric está asegurada en el país, aunque todavía no hay fecha confirmada.

 

 

Land Rover finalmente presentó la versión eléctrica de su SUV insignia, después de años de anticipación. La propuesta es simple en el papel y ambiciosa en la ejecución: igualar —o superar— el desempeño de un Range Rover con motor de combustión, pero con tracción integral de doble motor y cero emisiones, sin renunciar a la capacidad off-road que distingue al buque insignia de la marca.

 

Conocimos de este proyecto por primera vez en 2021, cuando se anunció una versión eléctrica del Range Rover de quinta generación con fecha objetivo de lanzamiento en 2024. El proyecto sufrió varios retrasos: a finales de 2023 la marca abrió una lista de espera para reservarlo y adelantó algunos detalles técnicos, como su plataforma de 800V. Tras esas demoras, el Range Rover Electric debutó oficialmente hace poco.

 

 

Range Rover Electric: los detalles mecánicos

Bajo su chasis de aluminio, el Range Rover Electric utiliza una versión electrificada de la arquitectura modular longitudinal (MLA). Por ahora, la única configuración disponible es de doble motor con tracción integral, bautizada internamente como EV550, y estará presente desde el lanzamiento en casi toda la gama, incluyendo las versiones SV.

 

 

Cada uno de los dos motores de imanes permanentes entrega, de forma individual, 350 hp (260 kW); combinados —y limitados por la arquitectura eléctrica compartida— rinden 542 hp (405 kW / 550 PS) y 627 lb-pie (850 Nm) de torque, 12 hp (10 kW) y 74 lb-pie (100 Nm) más que el V8 mild-hybrid biturbo de 4.4 litros al que reemplaza.

 

La respuesta instantánea de los motores eléctricos permite un 0-100 km/h en apenas 4.3 segundos, y rebases de 80 a 120 km/h en solo 2.7 segundos. Land Rover asegura que su sistema de gestión de tracción inteligente (Intelligent Driveline Dynamics) puede distribuir el torque de 0 a 100% en menos de 50 milisegundos —diez veces más rápido que un sistema de tracción con motor de combustión—, sin sacrificar la capacidad de subir pendientes de hasta 45 grados.

 

Además, hereda los amortiguadores activos de doble válvula de la variante Sport SV, junto con suspensión neumática de doble cámara y dirección en el eje trasero. Frente a la versión de combustión, la altura de manejo y el despeje se reducen 15 mm y 29 mm, aunque la suspensión ajustable conserva la misma profundidad de vadeo de 900 mm.

 

Donde sí hay un sacrificio real frente al resto de la gama es en la capacidad de remolque: baja a 5,500 lb (2,500 kg), frente a las 7,700 lb (3,500 kg) de las versiones de combustión y las 6,600 lb (3,000 kg) de los híbridos enchufables. Es, hasta ahora, la principal concesión mecánica de la variante eléctrica.

 

Range Rover Electric: los specs de las baterías

El buque insignia eléctrico equipa una batería de 118.5 kWh de doble apilado, formada por 344 celdas prismáticas en una carcasa de aluminio de alta resistencia. Su autonomía alcanza hasta 600 km bajo ciclo WLTP, mientras que en el ciclo EPA se queda en 535 km.

 

 

La batería fue diseñada para resistir condiciones extremas, con pruebas de vibración e impacto y un rango operativo de -40°C a +90°C. Cada unidad incorpora un Battery Digital Twin, capaz de monitorear más de 900 puntos de diagnóstico, respaldado por una garantía de 8 años o 160,000 km.

 

En cargadores públicos de 350 kW DC, puede pasar del 10 al 80% en 22 minutos, o añadir 220 km en solo 10 minutos. El sistema ThermAssist, parte de más de 300 patentes registradas, optimiza la gestión térmica para ahorrar hasta 40% de energía en climas fríos y sumar hasta 40 km adicionales de autonomía. Además, desde la app de Range Rover, los propietarios pueden revisar el estado de carga, programar sesiones y activar el preacondicionamiento de la cabina de forma remota.

 

Range Rover Electric: sin sorpresas en diseño

A simple vista, distinguir el Range Rover Electric de la versión de combustión de quinta generación (2021) no es sencillo: los cambios se limitan a una parrilla más cerrada, un nuevo diseño de rines y una carrocería inferior rediseñada. Estos ajustes reducen el coeficiente aerodinámico en 0.01 Cd y aportan hasta 16 km adicionales de autonomía.

 

El modelo se ofrecerá en configuraciones de distancia entre ejes estándar y larga, con versiones SE, HSE, Autobiography, SV, SV Ultra y SV Black, además de una edición especial de lanzamiento denominada First Edition.

 

 

El interior del Range Rover Electric mantiene la esencia del modelo convencional, pero añade gráficos específicos para la inferfaz, predicción de autonomía con IA y actualizaciones OTA; además, es hasta 7 dBA más silencioso a plena aceleración y 2.5 dBA en aceleraciones de 0.1g frente al V8, conservando el mismo espacio de carga trasero gracias a la integración de la unidad eléctrica en lugar del diferencial.

 

Disponibilidad

En el Reino Unido, el Range Rover Electric ya está disponible para ordenarse desde £154,070 , un precio que al tipo de cambio actual equivale a unos $208,000 aproximadamente. Sí, no es nada barato —lo que tampoco debería sorprendernos.

 

Land Rover cuenta con representación oficial en Panamá, por lo que se espera que el Range Rover Electric eventualmente llegue al país. Sin embargo, aún no se ha confirmado su fecha de lanzamiento, y los detalles específicos para el mercado local serán publicados oportunamente.

 

Galería: El nuevo Range Rover Electric

 

Fuente: Range Rover